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La comunidad FOSS, vista por un integrante curtido.

Hablo mucho sobre software libre, por norma general. Es más, me considero un defensor de la cultura libre (software, hardware, literatura, música, etc), a pesar de no ser un radical que reniega al extremo de cualquier tecnología o cultura no-libre. Es cierto que no todo lo que consumo, puede definirse como libre, por ejemplo. a diario uso Spotify, Chrome y Windows 10, como ejemplos de uso de productos no libres. Y también uso Atom, Firefox y Debian (GNU/Linux), sin que el uso de los primeros afecte, al menos en gran medida, a mi libertad. Los uso a sabiendas de que hay empresas detrás fuertemente interesadas en mis datos personales y la invasión de mi privacidad.

Sin embargo, tanto tiempo relacionándome con gente de la cultura libre, me ha enseñado una cosa: la libertad es un derecho, y consiste en la capacidad de poder elegir. Yo elegí usar Debian, igual que elegí usar Windows. No eres menos libre si a sabiendas de las opciones de las que dispones, eliges el camino de Microsoft, o el camino de Apple. Tu libertad solamente se ve afectada cuando decides no conocer otras alternativas.

Free Software Foundation Bulletin

“Free Software Foundation Bulletin” por Osama Khalid vía Flickr (CC-BY-SA)

Este último punto es algo que cada vez se ve más presente en la comunidad FOSS (Free and OpenSource Software), donde te tachan de alienado/equivocado cuando hablas de usar herramientas o software no libre. Quiero decir, incluso la FSF tiene un perfil en Twitter, ¿qué hay de malo en añadir excepciones a tu vida diaria y con ello consigues un beneficio que el software libre aún no alcanza? Es una referencia, por ejemplo, a la discusión recurrente en algunos grupos de difusión libre cuando se habla de usar Twitter, Telegram u otra alternativa privativa, donde muchos intentan evitar que se usen esas herramientas, es decir, la imposición forzosa de un lado de la balanza. ¿Sigue existiendo libertad cuando me quitan la posibilidad de elegir o la reducen a su mínima expresión? Otro claro ejemplo es esa gente, que considera que existiendo un software que cumple una función (siendo este libre), debemos eliminar el resto de alternativas a ese software, porque «el que uso yo es mejor».

Estas cosas me desesperan mucho. Y llevo mucho tiempo viviéndolas, para bien o para mal.

Juanjo

Friki linuxero nivel 24. Me dedico al desarrollo web, pero me encantan la fotografía y escribir en este blog. Fanático de Doctor Who. Ex-melenudo. Ex-jefazo de un maid café.

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